Un power nap bien hecho puede cambiarte el día. Las siestas cortas (15–20 min) activan redes cerebrales que mejoran el enfoque, la memoria y la estabilidad emocional sin interferir con tu sueño nocturno. Investigaciones del National Institutes of Health y de la NASA muestran que incluso micro-siestas pueden aumentar el rendimiento entre un 20% y 35% y reducir la fatiga mental de forma inmediata. Y sí: mientras sean cortas, no alteran tu ciclo circadiano. Un descanso breve no es “pereza”, es regulación del sistema nervioso. Le das a tu cerebro el reinicio que necesita para pensar más claro y manejar mejor el estrés.

Si bien, somos lo que comemos, la verdad debería de complementarse con "Somo lo que digerimos", ya que de nada sirve comer muy saludable, muy natural, muy orgánico, si lo que comemos no lo podemos digerir correctamente.
¿Sabías que entre el 60% y 80% del sistema inmunológico de nuestro organismo está en nuestro intestino a través de la flora intestinal? Si cuando comes te sientes pesado, con gases, inflamado, con dolor de cabeza, con algo terminado en itis (gastritis, colitis), si padeces de estreñimiento, diarrea o ruidos intestinales continuos… (entre otros)… tu digestión NO está siendo la adecuada, por lo tanto, tampoco tu nutrición y por lo tanto, tampoco tu salud.
¿Qué causa una mala digestión?
Los alimentos altamente procesados, comer de más, a deshoras y rápido, nervios y estrés… ¿sabías que está perfectamente relacionado uno con otro?
Cuando comes enojado, estresado, rápido, de pie, manejando, etc, no digieres correctamente. Comer debe hacernos sentir bien, con energía, sin culpa y felices, nutrirnos y permitirnos disfrutar de los alimentos… Si al comer no te sientes así, algo no está bien con tu digestión. Así que come lo justo, come a la hora que tengas realmente hambre, come despacio, relájate…. y observa tu digestión que es la responsable de tu salud…
