Un power nap bien hecho puede cambiarte el día. Las siestas cortas (15–20 min) activan redes cerebrales que mejoran el enfoque, la memoria y la estabilidad emocional sin interferir con tu sueño nocturno. Investigaciones del National Institutes of Health y de la NASA muestran que incluso micro-siestas pueden aumentar el rendimiento entre un 20% y 35% y reducir la fatiga mental de forma inmediata. Y sí: mientras sean cortas, no alteran tu ciclo circadiano. Un descanso breve no es “pereza”, es regulación del sistema nervioso. Le das a tu cerebro el reinicio que necesita para pensar más claro y manejar mejor el estrés.
Estos procesadores son el resultado de un cambio de arquitectura, basada en la tecnología de fabricación de 32nm que se estrenó con la arquitectura Lynnfield que a su vez es una evolución de Nehalem, heredera Intel Core. En realidad, Sandy Bridge no es una arquitectura revolucionada y parece que Intel se ha centrado más en depurar y optimizar la base definida en generaciones anteriores que en hacer cambios radicales. De hecho, los cambios más notables están en los gráficos integrados, que ahora realmente forman para del chip.
Esta integración permite, sobre todo, optimizar el comportamiento con aplicaciones multimedia como el video digital, con una mejora notable con los videos en alta definición. Además, energéticamente se han realizado mejoras importantes, que permiten una mejora en el uso de tecnologías como Turbo Boost, que aumenta la velocidad del procesador de forma dinámica y, también, posibilita llevar Sandy Bridge a los portátiles con unos consumos muy bien controlador y rendimiento elevados.
