Un power nap bien hecho puede cambiarte el día. Las siestas cortas (15–20 min) activan redes cerebrales que mejoran el enfoque, la memoria y la estabilidad emocional sin interferir con tu sueño nocturno. Investigaciones del National Institutes of Health y de la NASA muestran que incluso micro-siestas pueden aumentar el rendimiento entre un 20% y 35% y reducir la fatiga mental de forma inmediata. Y sí: mientras sean cortas, no alteran tu ciclo circadiano. Un descanso breve no es “pereza”, es regulación del sistema nervioso. Le das a tu cerebro el reinicio que necesita para pensar más claro y manejar mejor el estrés.
Si a pesar de la siguientes recomendaciones los síntomas siguen y perjudican la salud del bebé, se debe consultar con un pediatra para que se establezca un diagnóstico.
- A partir del tercer o cuarto mes se puede espesar la leche y controlar que los agujeros del biberón sean de tamaño adecuado para que el niño no trague aire al comer.
- Para paseo en carrito a partir de los seis meses, utilicen adecuados sacos para grupo 0, esto ayudará a que el bebé se encuentre en la temperatura y posición recomendada para andar , alimentarse y para que al tomar su siesta duerma ligeraente incorporado. Existen en gran variedad de diseños, para que tu bebé se siente arropado y feliz.
- Si el bebé es alimentado del seno materno, su madre puede realizar cambios en su alimentación, como evitar el consumo de chocolate, café, refrescos carbonatados y comidas condimentadas.
- La mejor forma de suavizar los síntomas del reflujo es mantener al bebé en posición vertical después de su alimentación, evitar moverlo demasiado y hacerle eructar varias veces mientras toma el biberón o se le amamanta.
